«Brian, nacido en un establo en Judea, termina uniéndose a un grupo de fanáticos opositores a los romanos, pero su destino se mezcla con el de un conocido carpintero.» (Netflix)
Y a continuación... Una no tan pequeña reflexión de «La vida de Brian» (1979), considerada por algunos críticos la mejor comedia de todos los tiempos. Esto es lo que me dejó como espectador y anarco-espantajopista de corazón.
La vida de Brian, fraguó su legado a finales de los 70s al estrenarse en cines y llevarse consigo generaciones de fundamento religioso por delante al ser una comedia negra sobre la religión a la que tanto somos adeptos en este platanal. Valga decir que estamos en un contexto distinto en estos momentos, pues nada es como hace 40 años a excepción de la religión, que sigue su camino por cada una de nuestras calles y el Real Cartagena, que sigue sin ganar una mierda desde 1971.
- La película toma el tema religioso de manera inteligente (tema al cual estuve allegado en cierta medida y sobre el que nunca me he sentido ofendido) y me sorprendió gratamente. Representa un tema cotidiano de la forma más burlesca, sarcástica y particular en su tiempo.
- La película toma temas que, más allá de la religión, representan una sociedad. Vivimos en una sociedad de cambios y esta película tiene múltiples facetas donde muestra esos cambios de una manera muy sutil.
Ahora, dije que sí es la mejor comedia de todos los tiempos respecto a lo anterior, pero que no lo es en tanto:
- Pese a que sea anarquista y quiera alabar a Terry Jones (director de la película) y a su grupo de guionistas por burlarse de la religión, admito que, al ser estudiante de Filosofía, tengo que matizar y escribir biblias de millones de palabras para no decir una miera en sí. Pero bueno, a lo que voy es que el contenido de la película sirve como una representación de cuan bien puede plasmarse algo y no perder el valor durante el tiempo, sin embargo, el humor de la película es un tema delicado y al tener una partícula subjetiva y estar sometida a su tiempo, debo admitir que hubiese preferido ver este tipo de película ahora. El contenido es bueno y grandilocuente, pero la forma ya se presenta muy anticuada... Ya tiene sus años (más de 40).
Teniendo en cuenta lo anterior, he de decir que la película es un hito, en cuanto a representación de múltiples tópicos, y uno al cual considero pertinente hacer énfasis es a lo tan particular que puede ser nuestro comportamiento reflejado de manera no irónica cuando estamos en frente de no sólo la religión, sino de la política y otros campos tóxicos y fundamentalistas. Esto lo podemos ver plasmado en la actitud graciosa de los seguidores de Brian cuando, confundiéndolo con Jesús, piensan que todo lo que hace es digno de divinidad, o cuando hablamos del Frente Popular Judío, confundido muchas veces con el Frente Judaico Popular en la película, que representan muchos ideales y la lucha -como sea- por conseguirlos con el fin de hacerse anárquicos a toda costa, como muchos otros movimientos que usan imágenes y sacrificios de gente inocente, manipulan información y la venden para empatizar de una manera vulgar el lenguaje de la filosofía. Un ejemplo más cercano a esto podemos verlo cuando en el Estado colombiano, Caracol Noticias, con el fin de buscar rating y sentimentalizar a la gente, utilizó la imagen de una familia pobre y en especial de dos niños de esta con el siguiente titular: "Dos primitos encontraron entre la basura un computador y con el juegan a hacer tareas".
Otro de los puntos de la película es que no hay que olvidar que se trata de una mirada paródica de las concepciones de la religión cristiana. Esto podemos verlo en toda la película, ya que describe uno de los acontecimientos bíblicos más trascendentales del nuevo testamento. Un momento curioso es cuando hace referencia a lo jodones que pueden ser los creyentes en extremo cuando hablan de su Dios, cuando hacen lo que sea por creer que todo lo que hace Brian es un milagro y podemos ver, por ejemplo, que coger una prenda de él puede ser interpretado como un mensaje divino.
No hay que olvidarnos tampoco de las críticas sociales como la de los judíos y la imagen que se tiene de ellos en ese momento, mostradas de una manera particularmente graciosa, como lo de su faceta de comerciantes y su faceta de creyentes ya conversada en el párrafo pasado.
También me pareció interesante otras temáticas tocadas tangencialmente, como la identidad de género y el feminismo. Sobre esto no diré nada para que vean la película, si es que no se huelen ya hacia dónde va... También puedo incluir aquí las críticas a la diplomacia, el cómo es pura teoría y nada de acción, el cómo se burlan a su manera de hechos como la crucifixión y su rol en la tortura, los performances de la película (uno soez y fantasioso) sobre el contenido bíblico (basado en un velo de santidad, pureza, mucha moralidad).
Con esto he de terminar mi reseña de una mirada particular de la religión. Tengo que decir que me entretuve viéndola y sí me dejó qué pensar en la noche, como toda buena película. Al menos algo enriquecedor, aparte, hay un buen número musical, joyita. La recomiendo si te gusta el morbo, pasártela bien y burlarte de cosas serias sonando como un pretencioso. Esta película es para ti. Invitado estas a ver La Vida de Brian.
- Bighug

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