Tenía algunos candidatos para terminar la trilogía “para espantajopistas” (Gustavo Bueno y Reza Negarestani), pero luego me di cuenta que para hacer estas monografías tendría que leer áridos textos de filosofía, detenidamente y por un largo periodo de tiempo. Textos que además no contendrán ninguna ideología política radical para entretenerme. Por otro lado, había estado leyendo al novelista Michel Houellebecq y me he dado cuenta que es, vergonzosamente, el escritor al que estoy más cerca de haber leído toda su obra. Eso y además existía una conexión no despreciable con los pensadores que había expuesto antes: Nick Land twittea frecuentemente sobre el don profético de Houellebecq, él "se merece su reputación como el novelista que más comprende nuestra era, el que más la odia y el que bien puede que llegué a representarla mejor", cita Land de The Spectator.






